sábado, 3 de julio de 2010

Soyo.


Se trata de un caldo o sopa espesa de carne majada a mortero, condimentada con especias varias y hortalizas, de sabor exquisito.
Hace parte insustituible de la más tradicional cocina paraguaya y, como toda ella, su valor calórico es muy importante.
Si bien en un tiempo se le consideró como “alimento de pobres”, su consumo se ha popularizado extraordinariamente en todos los estratos sociales del Paraguay.
La forma tradicional de preparación del “soyo” utiliza carne picada (preferiblemente de rabadilla o carnaza negra), agua fría, arroz, aceite o grasa, cebolla, locote, tomate, cebollitas de hoja, harina (en muy escasa y medida cantidad), sal a gusto y orégano y perejil.
se prepara de la siguiente manera: se pisan en el mortero o se pasa varias veces por la máquina de molinar la carne y el arroz, hasta formar una pasta. Se coloca en un recipiente con el agua fría y se revuelve hasta mezclar completa y perfectamente. Se calienta el aceite o la grasa y se dora en él la cebolla, agregando luego tomate, locote y cebollita, finamente cortados.
Luego se añade la harina a esta salsa y a esa mezcla, la carne y el arroz disueltos en el agua fría. Se revuelve continuamente hasta que suelte el hervor. Finalmente se le agregan sal, orégano y perejil finamente picados.
Conforme al gusto de los comensales, una vez concluida la cocción de la sopa, ella puede volver a pasarse por la licuadora para hacerla menos espesa.
En la preparación se utiliza como elemento para revolver el caldo una “pátula” (guaranización degenerativa de la palabra española “espátula”, definida en el Diccionario de la Real Academia Española como “Paleta, generalmente pequeña, con bordes afilados y mango largo”).

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